miércoles, 16 de marzo de 2016

ARTÍCULO

Buenos días, he estado investigando sobre algunos programas para las personas mayores y he encontrado uno muy interesante en el cuál se trabaja con los ancianos que están deprimidos y se hacen una serie de actividades, al final del artículo aparecen los resultados de esas actividades. Os pongo el link del artículo por si os interesa.
Gracias

http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0864-21251999000100004&script=sci_arttext

Irene Ureña Herrero

TERAPIA OCUPACIONAL EN PERSONAS MAYORES

Para las personas mayores, así como para personas más jóvenes que hayan sufrido algún accidente o patología que haya limitado su autonomía a cualquier nivel, las actividades de la vida diaria (AVD) tienen un papel fundamental para el automantenimiento y la participación familiar y social.
La terapia ocupacional, ligada a la geriatría desde sus inicios, analiza, evalúa, gradúa y adapta las actividades de la vida diaria para facilitar la autonomía de las personas. En el caso de las personas mayores se convierte, por tanto, en una herramienta esencial para su salud y calidad de vida.

¿Qué son las actividades de la vida diaria (AVD)?

Las actividades de la vida diaria son aquellas que las personas hacen de manera cotidiana, como alimentarse, vestirse, mantener una higiene personal, desplazarse, relacionarse, etc.
Una residente de la Residencia Nazaret se peina
Existen diferentes clasificaciones de las ADV pero una de las más sencillas, la de la AOTA (Asociación Americana de Terapia Ocupacional), distingue entre:
  • Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD). Son las que tienen que ver con el ámbito más personal, de cuidado del cuerpo y de la calidad de vida de uno mismo.
  • Actividades Instrumentales de la Vida Diaria (AIVD). Son las que tienen que ver con la interacción con el medio (mantenimiento del hogar, desplazarse por la comunidad, cuidar de los demás, cuidar niños, usar las nuevas tecnologías, etc.). Generalmente son actividades complejas y opcionales, es decir, se pueden delegar en otras personas.
Cuando se habla de terapia ocupacional en el ámbito de las residencias para personas mayores, normalmente se trabaja principalmente para recuperar la autonomía en las actividades básicas de la vida diaria.

 ¿Cómo trabaja el terapeuta ocupacional?

El terapeuta ocupacional parte de la valoración de las capacidades físicas, mentales y sociales de la persona mayor para ver con qué actividades de la vida diaria debe trabajar.
Una vez detectadas las necesidades, trabaja con la persona de manera individual, adaptándose a sus capacidades, con el objetivo de prevenir la pérdida, mantener, o mejorar la autonomía funcional.
Algunos ejemplos de las tareas que hace el terapeuta ocupacional son:
  • Hacer un entrenamiento de acciones que tienen que ver con la higiene y el cuidado de la propia imagen como ducharse, peinarse, vestirse, etc.
  • Dar instrucciones sobre cómo utilizar y cuidar de las ayudas técnicas que utiliza la persona, tales como audífonos, andadores, bastones, silla de ruedas, ortesis, prótesis…
  • Proponer ejercicios de economía articular para evitar la sobrecarga de las articulaciones.
  • Trabajar con la persona para adaptar el entorno inmediato a sus necesidades.
  • Entrenar la realización de transferencias, es decir, cómo sentarse o levantarse de la silla, la cama…
  • Conseguir un buen control de la postura en decúbitos, es decir, cuando se está encamado, etc.
Residente de la Residencia Nazaret pintando

Además, el terapeuta ocupacional también se encarga de promover la estimulación cognitiva de la persona mayor con la que trabaja para mejorar la atención, la memoria y las habilidades sociales.

Irene Ureña Herrero

PAUTAS DE INTERVENCIÓN- PAPEL DEL TÉCNICO

Perfil de técnico superior integración social: 
  • Los integradores sociales trabajan día a día con las personas que mas lo necesitan (intervención social).
  • Es un profesional cualificado que planifica, realiza y evalúa su trabajo con los usuarios (individualización) y trabaja en equipo.
  • Por lo tanto, el integrador social es una profesional capacitado para intervenir integrado en un equipo y para desarrollar acciones dirigidas a prevenir y mejorar situaciones de exclusión social a través de estrategias socioeducativas.
Ámbitos de trabajo:
  • Mujeres.
  • Servicios sociales.
  • Personas Mayores.
  • Drogodependientes.
  • Discapacitados.
  • Transeúntes.
  • Menores.
  • Minorías étnicas.
Competencia general:
En el sistema productivo se le exigirá a este profesional se le exige la siguiente competencia general
  • Programar, organizar, desarrollar y evaluar las actividades de integración social, valorando la información obtenida sobre cada caso y aplicando estrategias y técnicas más adecuadas para el desarrollo de su autonomía personal e inserción laboral.
  •  El técnico actuará bajo la supervisión general de licenciados o diplomados.
El técnico superior en integración social.

Se encuentra inserto en entidades privadas sin ánimo de lucro o con ánimo de lucro como ONG, asociaciones o fundaciones.
También en entidades públicas como servicios sociales y educación o bienestar social.
A los integradores sociales se les contratarán laboralmente para programas con diversos colectivos como pueden ser: 
  • Residencias de tercera edad
  • Centros de servicios sociales
  • Centros de ayuda a domicilio
  • Centros de acogida
  • Centros de inserción ocupacional y profesional.
  • Viviendas tuteladas
  • Pisos tutelados
¿Cuáles serán sus funciones?
  • Programación y organización de proyectos de ámbitos de autonomía personal, social y ocupacional.
  • Organización y gestión de los recursos de la intervención planificada.
  • Organización y supervisión de servicios de apoyo a Unidades de Convivencia.
  • Programación y organización de actividades educativas para incorporar o recuperar hábitos de autonomía personal, social y ocupacional.
  • Evaluación de los proyectos y actividades planificadas.
  • Elaboración de informes proceso y resultados de los proyectos.
¿Cuáles serán sus valores?
  • Solidaridad.
  • Responsabilidad.
  • Tolerancia.
  • Seguridad.
  • Participación.
  • Respeto.
  • Adaptación.
¿Cuáles serán sus actitudes?
  • Respeto y confianza hacia: el trabajo propio, el grupo, los miembros del equipo y el usuario.
  • Predisposición para la colaboración y el trabajo en equipo.
  • Investigación y actualización permanente.
  • Adaptación a las distintas situaciones de intervención.
Lo más necesario en esta profesión
Las capacidades más características de esta profesión se basan en:
  • Responder a las contingencias ante una emergencia o anomalía. Actuar según las normas de seguridad establecidas..
  • La organización del trabajo: organizar, programar. Organizar el trabajo de otros técnicos y voluntarios.
  • La cooperación y la relación con el entorno: comunicar, informar, participar... Mantener relaciones fluidas con los miembros del grupo funcional en el que está integrado ( cooperación, respeto, tolerancia) 
  • La responsabilidad y autonomía: capacidades actitudinales. Mantener  actitud de respeto y comprensión. 
¿Cuales son los puntos fuertes del título de TSIS?
Para quiénes sientan más interés por el trabajo personal, cara a cara, que por las tareas de gestión o planificación, estos estudios pueden suponer la posibilidad de adquirir los conocimientos teóricos y prácticos necesarios, y también de desarrollar las capacidades personales y las actitudes más adecuadas.
El carácter orientador de estos estudios permite, además, acercarse profesionalmente a una realidad, la del trabajo social, a menudo desconocida en sus aspectos más concretos. No es lo mismo mostrar sensibilidad por un colectivo o una problemática social, que reflexionar sistemáticamente sobre las distintas necesidades sociales y hacer una primera aproximación a los programas y recursos destinados a satisfacerlas.
En cuanto al aprendizaje de procedimientos y técnicas de carácter práctico, propio de la formación profesional, las prácticas en empresas ayudan a conocer más a fondo un posible campo de trabajo futuro, y a decidir na especialización con elementos más de juicio. Está claro que no es lo mismo el rabajo con inmigrantes que con personas mayores, por poner un ejemplo. Un período de prácticas puede aportar no sólo un conocimiento más profundo sobre el ámbito de que se trate, sino también sobre como lo vive cada futuro profesional; de esta manera se contribuye a ajustar un poco mejor las expectativas a la realidad.
Irene Ureña Herrero

EL PROCESO DE ENVEJECIMIENTO (2ª PARTE)

Cambios asociados al envejecimiento.
Encontramos tres grandes tipos de cambios: cambio físico, cambio psicológico y cambios sociales. Los rasgos que caracterizan estos cambios los podemos observar detenidamente en la siguiente tabla.
CAMBIOS FÍSICOS
CAMBIOS PSICOLÓGICOS
CAMBIOS SOCIALES
Arrugas en la piel, encanecimiento del pelo, pérdida generalizada del vello corporal, reducción de la altura, cambios en los huesos, músculos y articulaciones.
Personalidad, efecto y envejecimiento: Tendencia a utilizar técnicas de enfrentamiento más pasivas y centradas en la emoción.
Jubilación: la transacción de trabajad@r a jubilado tiene un impacto importante en los ingresos, el estilo de vida, el status y el papel social de la persona jubilada. Hay que tener en cuenta el papel de los factores individuales ( salud física, psíquica y social) los factores materiales ( ingresos económicos, necesidades y vivienda) y los factores sociales (relaciones, familia)
Cambios en las funciones orgánicas vitales, reguladores y ejecutivas: cambios en el sistema cardiovascular, menor rendimiento del sistema respiratorio y del aparato digestivo.
Funcionamiento intelectual: pérdida o disminución de algunas funciones cognitivas.
Redes sociales: Se producen cambios en la estructura familiar, al abandonar los/as hijos/as el hogar paterno y demandar otro tipo de atención y apoyo. Además la ausencia de trabajo y la desaparición de personas de la misma edad e intereses hacen que las redes sociales de las personas mayores se vean más reducidas.
Cambios sensoriales: disminución de la agudeza visual, auditiva, y disminución general en la sensibilidad a los sabores y olores.
Lenguaje: Se pueden producir algunos cambios en las personas mayores.
La imagen social de las personas mayores: diversos estereotipos de las personas mayores hacen referencia a su inutilidad, incapacidad, deficiente estado de salud, inflexibilidad y otras características negativas. Estos estereotipos influyen en el autoconcepto y constituyen una barrera relacional.

Irene Ureña Herrero

martes, 15 de marzo de 2016

EL PROCESO DEL ENVEJECIMIENTO. (1ª PARTE)

El interés por el envejecimiento ha sido una constante en la historia de la humanidad y se ha afrontado desde multitud de perspectivas: científica, social y cultural. Dentro de este interés destacan fundamentalmente dos aspiraciones u objetivos: la inmortalidad y la búsqueda de la longevidad 9 . Es por ello que cabe señalar obras científicas que, ya desde la edad media, se centran en el estudio del envejecimiento. En este sentido, destaca el libro
“La curación de la vejez y la preservación de la juventud” (1236) y el manuscrito “Gerontocomía”, publicado en latín en el año 1489, y que ha llegado considerarse el primer manual práctico sobre los problemas de la vejez. Además, dentro de la filosofía clásica se pueden encontrar claros predecesores del estudio de la gerontología. Por ejemplo, Platón presenta una visión individualista e intimista de la vejez, convirtiéndose en un antecedente de
la visión positiva de la misma, mientras que Aristóteles presenta una visión radicalmente opuesta, considerando la vejez como una enfermedad.
Es evidente que sobre el proceso de envejecimiento se pueden formular diferentes cuestiones acerca de cuáles son las dimensiones del cambio, sus determinantes o sus causas, si existen intervenciones que pueden demorar o detener el cambio, cuáles son sus consecuencias directas o indirectas en la vida diaria de las personas mayores o qué pauta sigue el cambio ocurrido. En la actualidad podemos realizar una clara diferenciación entre lo que es el envejecimiento fisiológico y el envejecimiento patológico. La relación entre
ambos tipos de envejecimiento se presenta como un continuo: En un extremo del mismo encontramos un envejecimiento relacionado con el proceso del paso del tiempo que puede ser separado claramente de la enfermedad: existen determinados cambios que, con independencia de su extensión, no podrán ser considerados patológicos, tales como las arrugas, las manchas de la piel o el cambio en el color del cabello. En el extremo opuesto encontramos un envejecimiento con cambios que sí puede ser considerado enfermedad, y
que se percibe en manifestaciones tales como la descalcificación de los huesos, o los problemas en las articulaciones.



El objetivo principal de todas las personas es alcanzar un envejecimiento en las mejores condiciones posibles, teniendo en cuenta los múltiples factores que intervienen en el proceso de envejecimiento. Próximo a esta visión encontramos el concepto vejez con éxito, desarrollado por Baltes y Baltes para cuyo logro se propone la estrategia de optimización selectiva con compensación. Según esta estrategia la selección, la optimización y la compensación son procesos fundamentales en el desarrollo humano, mediante las cuáles podemos alcanzar un envejecimiento satisfactorio. La vejez, como otras etapas de la vida es, además de una cuestión biológica y psicológica, una construcción social. Cuando hablamos de vejez con éxito tenemos que analizar diversos aspectos, tales como una vida larga, salud física, salud mental, eficacia cognitiva, competencia social y productividad, control personal y satisfacción vital. Y es precisamente ante estos aspectos, donde se puede actuar desde el Trabajo Social. 

Irene Ureña Herrero